Hola, soy el Dr. José Luis Figueroa Espitia, especialista en Ortopedia y Traumatología, y hoy quiero hablarte sobre un procedimiento que ha transformado la manera en que tratamos problemas articulares: la artroscopia . Esta técnica ha permitido que miles de pacientes recuperen su calidad de vida con menos dolor, cicatrices más pequeñas y una recuperación mucho más rápida.
¿Qué es la artroscopia?
La artroscopia es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva utilizada para diagnosticar y tratar problemas en las articulaciones. A través de pequeñas incisiones, se introduce una cámara diminuta llamada artroscopio, que nos permite observar directamente el interior de la articulación.
Gracias a esta tecnología, podemos realizar procedimientos con precisión, minimizando el daño a los tejidos circundantes.

¿Por qué se utiliza la artroscopia?
La artroscopia se emplea principalmente para tratar afecciones articulares que afectan la calidad de vida de los pacientes, como:
- Lesiones de los meniscos en la rodilla.
- Daño en el cartílago articular.
- Problemas en los ligamentos, como el ligamento cruzado anterior (LCA).
- Lesiones del manguito rotador en el hombro.
- Inflamación de la membrana sinovial en casos de artritis.
- Cuerpos libres dentro de la articulación, como fragmentos de hueso o cartílago.
¿Cómo se desarrolla un problema articular?
Las afecciones que tratamos con artroscopia suelen desarrollarse por:
- Lesiones deportivas: movimientos repetitivos, caídas o impactos fuertes.
- Degeneración articular: El desgaste natural del cartílago con el tiempo.
- Traumatismos: Accidentes o golpes que dañan la estructura de la articulación.
Síntomas que pueden requerir una artroscopia
Si experimenta alguno de estos síntomas, la artroscopia podría ser una opción para usted:
- Dolor persistente en la articulación.
- Hinchazón que no mejora con reposo.
- Limitación de movimiento.
- Sensación de inestabilidad o «bloqueo» en la articulación.
¿Cómo se diagnostican estos problemas?
Antes de decidir realizar una artroscopia, evaluamos los síntomas y realizamos estudios como:
- Radiografías: Para observar la estructura ósea.
- Resonancias magnéticas: Para evaluar tejidos blandos como ligamentos y meniscos.
- Examen físico: Para identificar áreas de dolor y limitación de movimiento.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
La artroscopia se realiza bajo anestesia. Durante el procedimiento:
- Se hacen pequeñas incisiones para introducir el artroscopio y las herramientas necesarias.
- Observamos la articulación en tiempo real y realizamos reparaciones específicas, como suturar un menisco o retirar fragmentos sueltos.
- Terminamos cerrando las incisiones con puntos pequeños.
El procedimiento suele durar entre 30 minutos y 2 horas, dependiendo de la complejidad del caso.
Consejos para una recuperación exitosa
- Siga las indicaciones médicas: Realice los ejercicios de rehabilitación recomendados.
- Apoya tu recuperación con fisioterapia: Es fundamental para recuperar fuerza y movilidad.
- Evita actividades de alto impacto: Al menos durante las primeras semanas postoperatorias.
- Mantén una alimentación equilibrada: Ayudará a tu cuerpo a sanar más rápido.
¿Cómo evitar problemas articulares que requieran artroscopia?
- Fortalece tus músculos: Esto reduce la carga sobre las articulaciones.
- Mantén un peso saludable: Evita el desgaste acelerado del cartílago.
- Realiza ejercicios de bajo impacto: Como caminar, nadar o andar en bicicleta.
- Escucha a tu cuerpo: Si sientes molestias, no la ignoras y busca atención médica.
Conclusión
La artroscopia ha cambiado la vida de muchos de mis pacientes, permitiéndoles volver a moverse con libertad y disfrutar de sus actividades. Si tienes molestias en las articulaciones o quieres saber si este procedimiento es para ti, no dudes en consultarme. Estoy aquí para ayudarte.